Así decidí tomarme unas vacaciones de la vida, mas que de la vida de la realidad, es como parar un ratito la maratón y respirar sin preocuparme mucho por nada. En la oscuridad de la noche en el silencio de las estrellas, donde siento que nada puede molestarme, donde finalmente inhalo profundo y estoy por unos minutos en paz.
Y si a pesar de que mi mayor miedo sea la soledad a veces necesito encontrarme con ella, charlar un rato, estar al lado del camino, ver la gente pasar y tratar de no preocuparme por esos problemas que en realidad, y muy en el fondo se, que no tienen solución.
Ver mirar observar sin hablar, sin decir sin pensar, cerrar los ojos y poner mi atención en las mínimas cosas, escuchar los grillos, quizás el ruido de algún auto pero allá a lo lejos, imaginar que puedo oír a las hormigas caminar, jugar con mis sentidos agudizarlos, hacerlos imperceptibles de todo de nada.
Entonces después volver a la realidad, calentar los músculos, tomar un poco de agua respirar profundo por ultima vez, sentir como los pulmones se llenan de aire y volver a la maratón, a la adrenalina de sentir el viento en la cara mientras mas rápido corres…
Si definitivamente amo vivir pero siempre es bueno parar un poco.
1 comentario:
Parar,no es detenerse...es continuar pero pausadamente, tratado de mantener las metaforas de la vida colgadas en algún cordel del cielo!
Grcias por compartir tu parada!
SAM
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