jueves, 8 de septiembre de 2011

Y nosotros le creímos...?


Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30años. 

No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.


Nos hicieron creer que casarse es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los y las modelos y la gente con dinero son más amados.

Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras 
alternativas.

¡Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto; cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día.”

Personalmente, y por desgracia, me parece que es muy difícil desligarse de esta educación que la mayoría hemos recibido desde pequeños… aunque también me parece completamente factible empezar de nuevo y salir a buscar. Nos hicieron creer tantas cosas, que cuando decides alejarte de lo que supuestamente es el normal accionar, te enjuician de una alienígena perdida, misteriosa y singular. Y de lo cierto nada es verdadero y lo que creemos que vemos, no existe y así es en el mundo entero.

Así es.

1 comentario:

Jorge Arbenz dijo...

He oído a docenas de personas hablar del amor, dar definiciones, establecer normas. Nunca he escuchado dos definiciones iguales, dos normativas homologables.